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Destinos,  Ecuador

Baños de Agua Santa: El paraíso ecuatoriano para el deporte extremo

Si hay algo que amo —además de viajar— es atreverme a probar nuevos desafíos personales. Sí, digamos que soy un poquitín aventurera en mis viajes y desde mi travesía por Ecuador descubrí esta nueva pasión por los deportes extremos.

Partamos por el contexto: soy muy miedosa y respetuosa con la madre naturaleza. A los 15 años aprox. sufrí un accidente en las playas del litoral central en Chile y casi no la cuento dos veces de no ser por un señor que se la jugó y arriesgó todo (incluido su traje de baño) para sacarme del mar. Por lo mismo, nunca he sido muy aventurera a los deportes extremos y menos a los que sean en agua (de a poco iré superando el trauma).

Sin embargo, en un viaje que realicé en 2014 a Ecuador, logré superar una pequeña parte de ese terror a lo extremo. Estoy hablando de mi viaje a Baños de Agua Santa.

Plaza principal en Baños de Agua Santa
Nosotras en la plaza principal en Baños de Agua Santa

La llegada a Baños de Agua Santa

Llevaba casi una semana recorriendo este país con dos amigas, la Feña y la Ñe. Estábamos en Quito y la siguiente parada contemplaba unas cuatro horas en un bus bastante precario, que parecía más una micro llena de gente, sin baño y con paradas constantes en cada lugar recóndito de la selva ecuatoriana.

Pero eso no nos importaba, porque teníamos una hermosa vista hacia interminables árboles, plantas y casitas que aparecían sorpresivamente entre tanto verde. Aún recuerdo esa mezcla entre la humedad de la zona y la lluvia que nos acompañó en esas horas de viaje.

Llegamos a Baños de Agua Santa, un pueblo entre medio de cerros y el volcán Tungurahua, con pocas manzanas que se recorrían fácilmente. Cerca de la Plaza de Armas había muchos centros de turismo, donde armamos nuestra ruta. Sólo estaríamos dos días y debíamos aprovecharlos al máximo: un día de selva y otro de deportes extremos.

Baños de Agua Santa en Ecuador

Prometo en otro post contar con detalle todo lo relacionado a la selva pero hoy iremos con lo hardcore 😜 Para los que aman los deportes extremos, Baños de Agua Santa es un destino perfecto porque podrás hacer canyoning (descenso en cascadas), rafting y puenting, entre otras opciones.

Por ejemplo, durante el día de selva en la mitad de la caminata de unas 4-5 horas, tuve la oportunidad de tirarme en una liana a lo Tarzán. Si ya estaba en Ecuador, ¿cómo iba a perder esa opción?

Baños de Agua Santa
La loca de la liana jajajá

Rafting no hice porque le tengo pánico al agua y digamos que nadar no es mi fuerte, así que pasé por el momento. Lo que sí hice fue canyoning o descenso en cascadas.

Mi (yeta) experiencia en el canyoning

Como tengo mala suerte, al primer intento de bajar en las cascadas quedé con un dedo de la mano y el tobillo esguinzados. Un pequeño recuerdo del viaje que superé con palitos de helado y masking tape para fijarlo (una férula casera que funcionó a la perfección).

Canyoning en Baños de Agua Santa
El grupo de canyoning en Baños de Agua Santa

Pese a eso, fue una experiencia muy linda, porque hacer deporte entre tanta naturaleza es maravilloso. Eran cuatro cascadas que ibas bajando con todo el implementó técnico y la ayuda de los guías. En la última (una caída libre de unos 30 metros) me dio pánico y no pude tirarme. No se veía el suelo porque la roca tapaba todo. Esa sensación de no saber lo que estaba abajo me paralizó.

Canyoning en Baños de Agua Santa

Un, dos, tres… ¡puenting!

Luego del canyoning, los hombres se tirarían en bungee desde el puente San Francisco, ¡de 120 metros de altura! Con mi amiga los acompañamos para sacarles fotos y ver sus reacciones. Entre talla y talla, la Feña me desafió a tirarme. «¿Estay loca?», le contesté. Siguió con la idea y me convenció. ¡Era la oportunidad!

Puenting en Baños de Agua Santa
La vista desde el mismo puente San Francisco

Me pusieron el arnés y todas las cuerdas de seguridad. Mi corazón latía a mil por hora. Acomodé mis pies en el borde del puente, abrí los brazos y me lancé al vacío. Sentí que mi corazón se paralizó mientras caía 60 metros, hasta que la cuerda se tensó. ¡La sensación de libertad es indescriptible!

Puenting en Baños de Agua Santa

Mis días en Baños de Agua Santa terminaron con ese salto. Sin duda es un lugar que está dentro de mis viajes para repetir en una próxima ocasión.

Y tú, ¿has probado algún deporte extremo en un viaje?

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